Obispos, sacerdotes y parroquias permanecen cerca de las comunidades afectadas por los incendios forestales que golpean distintas zonas del país. Las diócesis de Getafe y Ávila ofrecen acompañamiento espiritual y ayuda concreta a los evacuados, mientras expresan su cercanía a las familias y a los equipos de emergencia.
Ciudad del Vaticano, 25 de julio 2026.- La Iglesia en España acompaña con la oración y la cercanía pastoral a las comunidades afectadas por los incendios forestales que se extienden por distintas zonas del país. Mientras miles de personas han tenido que abandonar sus hogares ante el avance de las llamas, obispos, sacerdotes y parroquias permanecen atentos a la situación y ponen sus recursos al servicio de quienes más lo necesitan.
En la Comunidad de Madrid, la archidiócesis se ha unido en oración por las personas que sufren las consecuencias de los incendios y por quienes trabajan para hacer frente a la emergencia. El cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, ha pedido que durante las celebraciones eucarísticas de estos días se incluya una intención especial en la oración de los fieles para pedir al Señor el fin de los incendios y consuelo y fortaleza para todos los afectados.

La Iglesia de Madrid acompaña especialmente con su oración a las familias que han tenido que abandonar sus hogares, a quienes han perdido bienes y a quienes viven horas de incertidumbre ante el avance de las llamas. La oración se extiende también a quienes continúan en situación de peligro y a los servicios de emergencia, voluntarios y vecinos que trabajan sin descanso para combatir el fuego y atender a los damnificados.
«Que Dios despierte en todos nosotros la solidaridad, el cuidado de la creación y la esperanza en medio de las dificultades», se pide en la intención propuesta por la archidiócesis.
Sacerdotes y parroquias, junto a los evacuados
La emergencia afecta especialmente al suroeste de la Comunidad de Madrid. El incendio originado el miércoles 22 de julio en el municipio toledano de Almorox se extendió en pocas horas a varias localidades madrileñas, mientras otro foco se declaró en San Martín de Valdeiglesias tras incendiarse un vehículo en la carretera M-501.
A lo largo del viernes 24 de julio fueron evacuados también los municipios de Robledo de Chavela, Fresnedillas de la Oliva, Navalagamella y Zarzalejo. En estas localidades, los párrocos colaboraron en la evacuación de personas mayores que viven solas, mientras la Vicaría VII de la archidiócesis de Madrid permanece atenta a la evolución de los incendios.
Sacerdotes y parroquias se han hecho presentes junto a las comunidades afectadas, acompañando a quienes han tenido que abandonar sus hogares y poniéndose al servicio de las personas que más lo necesitan. Varios sacerdotes se han desplazado a los puntos habilitados para acoger a los evacuados con el fin de ofrecer acompañamiento humano y espiritual.

También la diócesis de Getafe permanece cerca de las poblaciones afectadas por los incendios que han golpeado distintos municipios del suroeste de la Comunidad de Madrid. Más de 19.000 personas han tenido que ser evacuadas de localidades como Aldea del Fresno, Navas del Rey, Chapinería, Colmenar del Arroyo, Pelayos de la Presa y distintas zonas de Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias, mientras otros municipios permanecen bajo vigilancia.
El obispo de Getafe, monseñor Ginés García Beltrán, sigue con preocupación la evolución de los incendios y ha agradecido el trabajo de los servicios de emergencia. Por su parte, el obispo auxiliar, monseñor José María Avendaño Perea, permanece en contacto con los arciprestes y sacerdotes de las zonas afectadas para conocer la situación de las comunidades y ponerse a disposición de quienes puedan necesitar ayuda.
El vicario general, Javier Mairata, y el vicario de la Caridad, Aurelio Carrasquilla, siguen igualmente la evolución de la emergencia y mantienen contacto con los sacerdotes de las localidades afectadas y de otras zonas limítrofes.
La respuesta de las parroquias se ha traducido también en ayuda concreta. El arcipreste de San Martín de Valdeiglesias y párroco de Navas del Rey, Juan Antonio Rodríguez Beltrán, explicó que sacerdotes y parroquias han puesto sus recursos a disposición de los damnificados, llegando a ofrecer sus propios hogares «para lo que hiciera falta, desde una ducha hasta una cama».

En Villa del Prado, el párroco de Santiago Apóstol, Víctor Marmolejo, se trasladó al polideportivo municipal para acompañar a los vecinos evacuados. En San Martín de Valdeiglesias, el párroco Juan Manuel Vivar puso las instalaciones parroquiales y los recursos de Cáritas a disposición del Ayuntamiento y de la población antes de la evacuación total del municipio.
En Rozas del Puerto Real, además, el incendio obligó a desalojar el Colegio Seminario, donde unos 250 jóvenes participaban en un campamento de verano acompañados por el rector, Eliert Jerez, y otros sacerdotes de la diócesis. Durante el período estival, el recinto suele acoger campamentos parroquiales como el que se estaba celebrando cuando el rector recibió el aviso de evacuación inminente.
La Iglesia de Ávila, cercana a las poblaciones afectadas
La emergencia se extiende también a la provincia de Ávila, donde el obispo, monseñor Jesús Rico García, ha expresado su consternación por el grave incendio que, desde su origen en Burgohondo, se ha extendido a numerosas localidades y ha alcanzado la Reserva Natural del Valle de Iruelas, uno de los espacios naturales de mayor valor de la provincia.
El prelado ha manifestado su cercanía a los vecinos evacuados y afectados en la zona del embalse del Burguillo, El Tiemblo y otras localidades y pedanías cercanas. También ha expresado su reconocimiento a los equipos de extinción, las fuerzas de seguridad y los servicios de emergencia que trabajan para contener las llamas y proteger a la población y sus hogares.
La diócesis de Ávila ha puesto a disposición de quienes lo necesiten sus medios materiales y humanos, a través de las parroquias y sacerdotes de las zonas afectadas, con el propósito de acompañar y ayudar a las familias en todo lo posible.
Monseñor Rico ha puesto bajo el manto de la Virgen la protección de todos los afectados y ha elevado su oración por los vecinos, por la seguridad de quienes combaten el fuego y por una pronta resolución de la emergencia. Asimismo, ha animado a toda la diócesis a permanecer unida en estos momentos de especial dificultad.
Desde Madrid y Ávila, como también desde las comunidades de Getafe más directamente afectadas, la Iglesia mantiene así su presencia junto a quienes atraviesan la incertidumbre provocada por el fuego. La oración y la acción solidaria se unen al compromiso de acompañar a las personas evacuadas, sostener a las familias y colaborar, desde las parroquias y las comunidades cristianas, con quienes trabajan para hacer frente a la emergencia.
SEBASTIÁN SANSÓN FERRARI
