Este sábado 31 de enero, en los Jardines Vaticanos, el Santo Padre bendijo la imagen de Santa Rosa de Lima y un mosaico de la Santísima Virgen María, que representa las diversas advocaciones con la que es venerada en el Perú. El Papa: “Los animo a ser, con la gracia de Dios, testimonio y ejemplo de esa santidad en el mundo de hoy. Porque esa es la voluntad de Dios: nuestra propia santificación”.
Ciudad del Vaticano, 31 de enero 2026.- “Queridos amigos, estas bellas imágenes que hoy contemplamos nos recuerdan la grandeza de la vocación a la que Dios nos llama, es decir, la vocación universal a la santidad”, lo dijo el Papa León XIV este sábado 31 de enero, en su saludo a los participantes en la bendición de un mosaico dedicado a la Santísima Virgen María y de una imagen de santa Rosa de Lima, colocados en los Jardines Vaticanos.

Un gesto que renueva los profundos lazos de fe y amistad
Al saludar a los Obispos de las 46 jurisdicciones eclesiásticas del Perú que concluyen con este acto su Visita Ad Limina Apostolorum, a las autoridades diplomáticas y los numerosos religiosos y religiosas peruanos que se congregaron en los Jardines Vaticanos, el Santo Padre destacó que, nos reúne hoy un feliz acontecimiento: la inauguración de un mosaico dedicado a la Santísima Virgen María y de una imagen de Santa Rosa de Lima aquí en los Jardines Vaticanos.
“Este gesto renueva los profundos lazos de fe y amistad que unen al Perú —como saben un país tan querido para mí— con la Santa Sede”.
Todo nos habla del Creador y de la belleza de lo creado
Asimismo, al dirigirse a las autoridades del Perú y de la Gobernación de la Ciudad del Vaticano, el Pontífice expresó su gratitud, especialmente, a los jóvenes artistas de la “Familia de Artesanos Don Bosco” quienes se encargaron de la elaboración de estas obras de arte.
“Congregados en este hermoso lugar, donde todo nos habla del Creador y de la belleza de lo creado, deseo agradecer en primer lugar a los artistas que han realizado estas obras y a quienes han hecho posible que hoy podamos disfrutar de este grato acontecimiento. Y a toda la familia salesiana, justo en este día de la fiesta de san Juan Bosco, estamos aquí reunidos, y felicitamos a todos ellos”.

La plenitud de la vida cristiana y la perfección de la caridad
Y citando la Constitución Dogmática del Concilio Vaticano II, Lumen gentium, 40, el Obispo de Roma indicó que, las dos figuras evocadas, nuestra Madre celestial y la primera santa latinoamericana, Santa Rosa de Lima, nos remiten al tema de la santidad.
«Es, pues, completamente claro que todos los fieles, de cualquier estado o condición, están llamados a la plenitud de la vida cristiana y a la perfección de la caridad […]. En el logro de esta perfección empeñen los fieles las fuerzas recibidas según la medida de la donación de Cristo, a fin de que, siguiendo sus huellas y hechos conformes a su imagen, obedeciendo en todo a la voluntad del Padre, se entreguen con toda su alma a la gloria de Dios y al servicio del prójimo. Así, la santidad del Pueblo de Dios producirá abundantes frutos, como brillantemente lo demuestra la historia de la Iglesia con la vida de tantos santos».

La vocación universal a la santidad
Antes de concluir sus saludos, el Papa León XIV señaló que, estas bellas imágenes que hoy contemplamos nos recuerdan la grandeza de la vocación a la que Dios nos llama, es decir, la vocación universal a la santidad.
“Los animo a ser, con la gracia de Dios, testimonio y ejemplo de esa santidad en el mundo de hoy. Porque esa es la voluntad de Dios: nuestra propia santificación (cf. 1 Ts 4,3; Ef 1,4)”.
Finalmente, antes de impartir la bendición apostólica el Santo Padre pidió que, “la Virgen María y todos los santos intercedan en nuestro camino hacia la Patria celestial”.
RENATO MARTÍNEZ
Santa Rosa de Lima y las Advocaciones Marianas del Perú en los Jardines Vaticanos
Este sábado, 31 de enero, el Papa León XIV inauguró y bendijo la estatua de Santa Rosa de Lima y un mosaico de la Santísima Virgen María, que representa las diversas advocaciones con la que es venerada en el Perú, y que fueron colocados en los Jardines Vaticanos. La elaboración de estas obras de arte fue encargada por la Conferencia Episcopal Peruana a la Familia de Artesanos Don Bosco, una comunidad de jóvenes artistas de los Andes del Perú.
Ciudad del Vaticano, 31 de enero 2026.- Fruto del diálogo y la comunión entre la Embajada del Perú ante la Santa Sede, la Conferencia Episcopal Peruana (CEP) y la Santa Sede, este sábado, 31 de enero, fue inaugurado y bendecido por el Papa León XIV la estatua de Santa Rosa de Lima, la primera santa del Nuevo Mundo, y un mosaico de la Santísima Virgen María, representada en las diversas advocaciones con la que es venerada en el Perú.

La estatua de Santa Rosa de Lima
La elaboración de la imagen de Santa Rosa de Lima (Isabel Flores de Oliva, 1586–1617) fue encargada por la Conferencia Episcopal Peruana a la Familia de Artesanos Don Bosco, una comunidad de jóvenes artistas de los Andes del Perú, formados en el arte y en la investigación religiosa por el padre Ugo De Censi, salesiano y fundador de la “Operación Mato Grosso”.

El autor es el joven escultor peruano Edwin Morales, y el material de la estatua de Santa Rosa procede íntegramente del Perú,
quien utilizó “el travertino blanco de Huancayo”.

La obra representa el momento místico en el que, en la iglesia de Santo Domingo de Lima, mientras contemplaba a la Virgen del Rosario, Santa Rosa vio aparecer entre sus brazos al Niño Jesús, quien le pidió que se convirtiera en su esposa. El anillo y las flores, ofrecidos por el Niño Jesús a la Santa limeña, constituyen su signo visible.

La estatua ofrece una rica simbología que refleja el camino terreno de la primera santa del Nuevo Mundo: el ancla, signo de esperanza (como nos lo ha recordado el reciente Jubileo de 2025), recuerda su milagrosa protección sobre Lima en 1615, cuando la ciudad fue amenazada por los piratas; el rosario evoca su pertenencia a la Tercera Orden de los Dominicos; y la rosa representa el nombre con el que fue llamada desde niña y que eligió definitivamente en la Confirmación, recibida del santo obispo Toribio de Mogrovejo.

El mosaico que representa la devoción Mariana en el Perú
Junto a la estatua se inauguró un mosaico mariano, cuya realización fue confiada igualmente por la Conferencia Episcopal Peruana a la Familia de Artesanos Don Bosco.

El autor del proyecto es Lenin Álvarez, quien tuvo la difícil tarea de plasmar en un mosaico la devoción a la Virgen María en el Perú. En efecto, una devoción extraordinariamente rica y diversa que se desarrolló en este país andino según la historia de la evangelización de cada región, dando así origen a una variedad de advocaciones que representan la devoción y el amor de los pobladores peruanos a la Virgen María, invocada de diferentes modos, celebrada en diferentes meses con procesiones y manifestaciones que van del folklor a la profunda fe del pueblo.

De esta riqueza nace la propuesta iconográfica elegida por la Conferencia Episcopal Peruana para el mosaico mariano. En la parte superior encontramos a la Virgen de la Puerta; en el centro, la Virgen Inmaculada, para subrayar la importancia del dogma de la Inmaculada Concepción; en el lado izquierdo, tres imágenes de la Virgen de la Candelaria, entre las más antiguas y veneradas; y en el lado derecho, tres imágenes marianas vinculadas al tema de la protección: la Virgen de la Merced, que libera de las cadenas; la Virgen del Carmen, que promete la salvación a quienes llevan el escapulario; y la Virgen de la Evangelización, que ofrece el rosario a los fieles.

Para la realización del mosaico fueron necesarios seis meses de trabajo por parte de ocho jóvenes artistas de las escuelas Taller Don Bosco, bajo la guía del ya mencionado maestro Lenin Álvarez. Los rostros de la Virgen María y algunos detalles de los medallones fueron realizados con la valiosa técnica del micromosaico, aprendida gracias a Gabriele Mattiacci y Emanuela Rocchi de la Fábrica de San Pedro, en el Vaticano.

Testimonios vivos de fe, cultura y esperanza
Estas obras no son solo expresiones artísticas, sino testimonios vivos de fe, de cultura y de esperanza, nacidos del corazón del Perú y ofrecidos a la Iglesia universal. Santa Rosa, la primera santa canonizada en el Nuevo Mundo, patrona del Perú, de toda América Latina y de Filipinas, es conocida por su profunda mística y su servicio a los pobres, como una mujer comprometida con la difusión del Reino de Dios, quien se convirtió en apóstol misionero sin alejarse de su celda, en el jardín de su casa. Ahora continuará mostrando el rostro joven y sonriente de quien vive en unión con Cristo a todos aquellos que contemplen la estatua que le está dedicada en los Jardines Vaticanos.
- RENATO MARTÍNEZ
