“Suena a música celestial para muchos sitios donde se están perdiendo las oportunidades, la alegría y las ganas”, ha enfatizado.
Declaraciones de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, en la tercera jornada de su visita institucional a Londres.

👉 Así que les hemos contado todo lo que nosotros hacemos en materia de impuestos y como gestionamos los servicios públicos en ese equilibrio. Les fascina saber que con una baja fiscalidad que incentiva, que ayuda al autónomo, al emprendedor, a su vez pueden acceder a un sistema sanitario o a una educación en igualdad de oportunidades que no deja a nadie de atrás, que cuida de todos sin perder el carácter popular de Madrid.
👉 Vemos que hay un tanto de desánimo en toda Europa, dentro de la Unión Europea y también en el Reino Unido, en muchos casos por el futuro de los jóvenes, el envejecimiento de la población y también por la competitividad creciente que está habiendo especialmente con Asia y con otros otras regiones del mundo. Y dicen que, sin embargo, en este momento en el que, dada la sensación de ese desánimo generalizado, Madrid siempre está resonando en todas las cifras, en los rankings, en los eventos internacionales, como un lugar donde se traslada alegría, pujanza.
👉 Y siempre nos preguntan qué estamos haciendo, cómo lo estamos gestionando y también cómo irnos a Madrid, qué políticas fiscales tenemos, cómo tratamos al inversor o a la persona que directamente no sólo lleva empresas y empleos, sino también a sus familias. Y ese es el equilibrio que les fascina, que Madrid siga creciendo, pero que sea una comunidad donde se defiende ese equilibrio, donde no se es individualista, es comunidad, pero luego cada persona es única e insustituible e insustituible para dirigir sus negocios, sus proyectos de vida. Y eso es algo que les parece fascinante.
👉 Y por eso, en estos momentos de un tanto de desánimo, todo el mundo se pregunta por Madrid, cómo invertir en Madrid, qué estamos haciendo, como irse allí vivir. Y la verdad es que lo celebro mucho porque es fruto de un trabajo, de un éxito colectivo, de una sociedad la madrileña que trabaja, que se esfuerza, que se acuesta tarde, que madruga, que pelea mucho. Pero esa forma de vida que nos hemos dado en Madrid fuera entusiasma. Y ahora suena a música celestial para muchos sitios donde se están perdiendo las oportunidades, la alegría y las ganas.
FOTO: COMUNIDAD DE MADRID