El Cuerpo de Agentes Forestales autonómico realiza cada año medio centenar de sondeos del manto nivoso en distintas zonas de alta montaña.
Este operativo se lleva a cabo al menos una vez a la semana durante los meses de invierno en espacios naturales concurridos.
Los datos se remiten a la AEMET para su valoración y posterior publicación en su web y a los técnicos de Canal de Isabel II, ante el posible aumento del caudal de sus embalses
Madrid, 25 de enero 2026.- La Comunidad de Madrid está analizando el estado de la nieve para prevenir el riesgo de aludes y evaluar el impacto del deshielo en los cauces de los ríos. El operativo, que comenzó el pasado mes de diciembre, se lleva a cabo al menos una vez a la semana en espacios naturales concurridos, durante los meses de invierno.
El Cuerpo de Agentes Forestales autonómico se encarga de estos trabajos y realiza cada año medio centenar de sondeos del manto nivoso en distintas zonas de alta montaña, mientras haya nieve en enclaves del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama, como Peñalara, Cabeza de Hierro, El Nevero, Siete Picos o Bola del Mundo. Junto a estos profesionales, participan técnicos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) y, en algunas ocasiones, agentes medioambientales de Castilla y León.

Las labores se realizan en lugares con una gran actividad social y en donde se suele acumular una importante cantidad de manto nivoso. Esta tarea es relevante para la seguridad de los ciudadanos que acuden a la sierra a practicar deportes de invierno o pasear.
Los agentes forestales regionales utilizan equipos especializados para poder llegar a puntos muy elevados y de difícil acceso. El análisis se lleva a cabo mediante catas en la nieve de aproximadamente un metro y medio de profundidad. De esta forma pueden comprobar los diferentes estratos y obtener la información necesaria.
Todo ello se registra en una ficha que incluye la medición de la temperatura, fuerza, dirección del viento, la formación de cornisas en collados, si existe hielo o el estado del manto nivoso en superficie.
Asimismo, también observan los estratos para identificar las distintas capas, densidad, contenido de aire en cada una, dureza, humedad y grado térmico. Estas variables ofrecen información sobre cómo se comportan entre sí estas capas y avisan de posibles riesgos de aludes.

Posteriormente, se realizan test de estabilidad, aislando bloques helados y sometiéndolos a diferentes presiones para comprobar cómo se comportarían ante el paso de esquiadores. Los informes se complementan con las medidas recogidas en otros puntos de la sierra, que ayudan a valorar el estado de la nieve.
Boletín para informar del riesgo de aludes
El resultado de todo este trabajo se remite a la Agencia Estatal de Meteorología para su evaluación. Además, los datos recabados se ponen a disposición de los técnicos del Canal de Isabel II para estudiar el impacto del posible deshielo en el caudal de los embalses que gestiona esta empresa pública.
Con toda esta información, la AEMET elabora cada fin de semana un boletín de predicción de riesgo de aludes, en el que se indica el nivel de peligro, evaluado de 1 a 5, el tipo de nieve y la orientación que tiene. Este documento está disponible en su web y puede ser consultado por aquellos que tengan pensado ir a la montaña.
FOTOS: COMUNIDAD DE MADRID
