La celebración ha tenido lugar este domingo en Cubas de la Sagra. En ella, se ha recordado que la beata supo «romper moldes y predicar a la gente sencilla».
3 de marzo 2025.- Este domingo ha tenido lugar en el monasterio de Santa María de la Cruz, en Cubas de la Sagra, un acontecimiento que este lugar llevaba esperando cinco siglos y de gran alegría especialmente para la diócesis de Getafe. Se trata de la Eucaristía de acción de gracias por la beatificación de sor Juana de la Cruz.

La celebración ha estado presidida por el nuncio del Papa, Bernardito Auza, y concelebrada por el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro, y el obispo de Getafe, Ginés García, acompañados por el obispo auxiliar José María Avendaño. Junto a ellos, han asistido medio centenar de sacerdotes y cientos de fieles que han abarrotado el templo. De hecho, también se ha podido seguir la ceremonia a través de unas pantallas gigantes instaladas en el exterior del monasterio.
En las palabras de bienvenida, y tras la procesión de entrada en la que se ha portado una reliquia de la beata, el obispo de Getafe ha recalcado «la figura, enseñanza, y testimonio de una mujer cuya fuerza y actualidad llegan a nuestros días». Además, ha subrayado su «voz profética, el don de consejo y la cercanía» que mostraba con todos, pero especialmente con los más desamparados.

Por su parte, Bernardito Auza ha iniciado la homilía rezando por la salud y la delicada situación en la que se encuentra el Papa Francisco. También ha destacado varias de las virtudes de la futura santa y ha recordado que su vida «tiene un mensaje para la Iglesia de todos los tiempos y también hoy. Su palabra no es de empoderamiento, sino de amor, humildad, servicio en favor de la redención y conversión de las almas de la gente de la zona. Su palabra es una luz para ellos».
Antes de que sonara el himno a santa María de la Cruz, interpretado por la coral Santiago Apóstol al finalizar la Eucaristía, ha tomado la palabra el arzobispo de Toledo, Francisco Cerro. Ha asegurado que la beata Juana supo «romper moldes viviendo la pasión por evangelizar y predicar a la gente sencilla». Y ha invitado que, cuando estemos ante la cruz, tengamos la misma actitud de sencillez que ella. «Eso en el fondo es la santidad, querer estar contigo y ser como tú, Señor», ha señalado el arzobispo.
ESTER MEDINA RDRÍGUEZ
Alfa y Omega