La actividad está organizada por la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM112) junto a la Federación Madrileña de Espeleología en el Reguerillo.
El objetivo es reforzar la coordinación entre los distintos servicios de emergencias implicados, en un entorno caracterizado por la escasa visibilidad y el déficit de oxígeno.
El operativo intervendrá durante 12 horas para liberar a un grupo de individuos que, tras un accidente, se encuentran aislados en el interior de la cavidad.
Participan medio centenar de efectivos del Grupo Especial de Rescate en Altura del Cuerpo de Bomberos regional (GERA), SUMMA112, voluntarios del ERIVE y espeleólogos.
Madrid, 18 de abril de 2026.- La Comunidad de Madrid está realizando hoy un simulacro de rescate de personas atrapadas en una cavidad subterránea para mejorar la respuesta ante este tipo de sucesos. El objetivo principal de este ejercicio es reforzar la coordinación entre los distintos servicios de emergencias implicados y entrenar las técnicas de espeleosocorro, en el marco del convenio suscrito entre la Agencia de Seguridad y Emergencias Madrid 112 (ASEM 112) y la Federación Madrileña de Espeleología.

Ambos organismos han organizado esta actividad, que se está desarrollando en la Cueva del Reguerillo, en el municipio de Patones de Arriba. En el operativo intervienen cerca de 50 efectivos, entre miembros de la federación, el Grupo Especial de Rescate en Altura del Cuerpo de Bomberos autonómico (GERA), sanitarios del Servicio de Urgencia Médica regional (SUMMA112) y voluntarios del Equipo de Respuesta Logística Inmediata de Voluntarios de Protección Civil (ERIVE).
La maniobra, que se realiza de forma periódica cada año, permite optimizar los tiempos de actuación ante un posible incidente en una cueva, especialmente en un entorno complejo caracterizado por la escasa visibilidad y la presencia de atmósferas con bajo nivel de oxígeno. Para ello, los profesionales emplean equipos de protección respiratoria y detectores de gases.
El ejercicio se ha iniciado a primera hora de la mañana, cuando un espeleólogo ha logrado salir de la cavidad, alertando al 112 de un accidente en el interior, donde un grupo de personas ha quedado atrapado, algunas de ellas con posibles lesiones. A partir de ese momento, se activa el dispositivo de emergencia, que establece un puesto de mando avanzado en las inmediaciones del Pontón de la Oliva.

Desde este punto parten los equipos de intervención, que acceden con información limitada sobre la localización y el estado de las víctimas. Los heridos, con diferentes patologías simuladas, son liberados por los especialistas del GERA y los espeleólogos, y posteriormente atendidos por los sanitarios del SUMMA 112, que valoran su estado y organizan su traslado hospitalario.
Por su parte, el ERIVE se encarga del despliegue logístico necesario para garantizar el correcto desarrollo del operativo y dar apoyo al conjunto de los intervinientes. El simulacro tiene una duración estimada de 12 horas y concluye con una reunión técnica de evaluación en la que se analizan los resultados y se identifican posibles mejoras en los procedimientos de actuación.
